José RONDEROS. Asesinado en Nuñez para usurparle la casa.Murdered to steal his house.

José Ronderos (70)
Asesinado en el barrio de Nuñez, Buenos Aires por asesinos de la mafia boliviana
que usurpa acasas en Buenos Aires para convertirlas en inquilinatos ilegales y aguantaderos de criminales.
Murdered in the Nuñez neighborhood of Buenos Aires by Bolivian mafia killers.
Who seize houses in Buenos Aires to turn them into illegal boarding houses and hideouts for criminals
La Consultora Internacional Javier Miglino y Asociados tuvo acceso a la causa que investiga un terrible homicidio en Nuñez. El caso de José Ronderos de 70 años debe alarmar a toda la sociedad porque fue llevado a cabo por asesinos de la mafia boliviana de las usurpaciones que pretendía convertir la importante propiedad familiar de Ronderos, construida en el año 1950 en un alquiler ilegal de habitaciones; tal como hace la mafia en cientos de edificios de la narco villa 31 en Retiro y en la narco villa 1-11-14 en Flores, como también en un punto de venta de drogas y aguantaderos para ocultar asesinos, violadores, ladrones y usurpadores del ojo judicial.

La importante propiedad de José Ronderos que pretendía la mafia boliviana de las usurpaciones en Buenos Aires. Está ubicada en la esquina de Guayra y Vuelta de Obligado en el porteño barrio de Nuñez. La había construido el padre de la víctima quien había sido un oficial de Ejército Argentino en el año 1950.


La investigación por el homicidio de Ronderos.

La Jueza María Fabiana Galletti a cargo del Juzgado Nacional lo Criminal y Correccional N°37, procesó con prisión preventiva a Sergio Jesús Martín, de 42 años, y Sergio Ávila Juárez, de 34, dos bolivianos acusados de asesinar a José Alberto Ronderos, un jubilado de 70 años, en el interior de su vivienda ubicada en el barrio porteño de Núñez. El objetivo de los delincuentes era robar a la víctima y apropiarse de la finca.

Impecable trabajo del Fiscal José María Campagnoli:

La investigación, a cargo de la Fiscalía de Distrito de los barrios de Saavedra y Núñez, a cargo del Fiscal Dr. José María Campagnoli, se inició el 9 de diciembre, cuando familiares de Ronderos denunciaron en la Comisaría 13B de la Policía de la Ciudad que el hombre no respondía los mensajes desde hacía dos días.
Al acercarse a la vivienda de la víctima, en la calle Vuelta de Obligado al 3100, lo hallaron sin vida. El informe de autopsia determinó que la muerte fue consecuencia de “politraumatismos” y de una “hemorragia interna”. El cuerpo de Ronderos estaba semidesnudo, atado de pies y manos, y presentaba signos evidentes de haber sido golpeado con extrema violencia.

La mafia boliviana estaba haciendo inteligencia para matar a 
Ronderos:

El análisis de las cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones de la vivienda y el testimonio de la cocinera del bar que Ronderos solía frecuentar permitieron establecer que, en los días previos al crimen, uno de los sospechosos vigiló a la víctima.
Según la resolución firmada por Galletti, “los imputados en diferentes días y horarios realizaron discretas tareas de inteligencia en los alrededores del domicilio de la víctima, al menos desde el 5 hasta el 7 de diciembre inclusive, con el objeto de determinar en qué momento podían acceder a su domicilio y ejecutar el hecho”.

Los asesinos ingresan para matar a Ronderos:

El día del crimen, los autores aprovecharon que Ronderos vivía solo para ingresar en la vivienda durante la tarde. Una vez dentro, lo redujeron y lo ataron de pies y manos con cinta adhesiva plástica transparente, un cordón y un cable de teléfono.
La jueza describió que, tras inmovilizarlo, “aprovechándose de su supremacía física y que habían anulado toda capacidad de resistencia que Ronderos pudiera oponer, lo golpearon brutalmente en distintas partes de su cuerpo hasta lograr matarlo”. Los atacantes sustrajeron distintos bienes, entre ellos el teléfono celular de la víctima, y los colocaron en dos mochilas y una bolsa, para luego retirarse del lugar pasadas las 18 horas.
Las tareas de investigación permitieron reconstruir la secuencia posterior al crimen. Según establecieron, ambos acusados salieron de la vivienda y abordaron, junto a un tercer cómplice, un colectivo con destino a Parque Patricios.

Los asesinos se escapan a Mar del Plata:

Posteriormente, tras la difusión pública del homicidio, los dos sospechosos tomaron un micro de larga distancia hacia la localidad bonaerense de Dolores, y de allí se trasladaron a la ciudad balnearia de Mar del Plata. Sin embargo, su plan de fuga duró poco: fueron detenidos luego de que se conociera su participación en un accidente de tránsito ocurrido el 11 de ese mes, en el que uno de ellos conducía alcoholizado.
Detenidos con prisión preventiva por Homicidio Agravado:
Tras su detención, ambos fueron trasladados a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para ser indagados por la jueza, aunque se negaron a declarar.
En su resolución, Galletti fundamentó el procesamiento en las pruebas obtenidas, que incluyen antecedentes de ambos por delitos contra la propiedad, imágenes de cámaras de seguridad, testimonios y registros de seguimiento previo a la víctima.
La jueza los procesó como autor y partícipe necesario, respectivamente, de “homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento, con el concurso premeditado de dos o más personas y por el delito conexo -criminis causae-, que a su vez concurre en forma real con el delito de robo”. Además, ordenó el embargo de sus bienes hasta cubrir una suma superior a los 100 millones de pesos.
Galletti señaló que “Ronderos fue víctima de un plan pergeñado con el tiempo suficiente como para que los agresores pudieran trazar su rutina diaria”, y detalló que las lesiones sufridas “tuvieron lugar en su rostro, cuello, miembros superiores e inferiores”, provocando una hemorragia interna mortal.
La jueza expresó que “los imputados no podían desconocer que el plan puesto en marcha podía acabar con un resultado distinto al de la muerte de Ronderos”, y destacó “el trato humillante que le dieron al dejarlo maniatado, tendido en el suelo semidesnudo, ensangrentado y sin posibilidad alguna de recibir auxilio”.
Por último, añadió que “el éxito del plan dependía de que Ronderos no pudiera pedir ayuda y, de esa manera, retirarse a plena luz del día en una zona urbana y de mucho tránsito”.

Permitida la reproducción con indicación de la fuente.

Consultora Internacional Javier Miglino y Asociados

ARGENTINA SUIZA



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