Luis María Drago, el Canciller Argentino que salvó a Venezuela de la desaparición.

Dr. Luis María Drago
1859 - 1921
Abogado y Canciller de la República Argentina.
Autor de la 'Doctrina Drago' del Derecho Internacional Público.

1902. El Canciller Argentino Luis María Drago salva a Venezuela.

El 9 de diciembre de 1902, 15 unidades de la armada inglesa y alemana se unieron para atacar el puerto de La Guaira, apresaron seis embarcaciones venezolanas y se hicieron del control de los muelles.
Al día siguiente, dos naves alemanas se apoderaron de un buque venezolano y la armada inglesa se hizo de el 'Bolivar'. El 12 y el 13 de diciembre, una expedición inglesa tomó por asalto el castillo Libertador y el fortín Solano de Puerto Cabello.
Poco tiempo después se unió la armada de Italia, decretando un amplio bloqueo por parte de los tres países europeos a Venezuela.
Hubo ataques, bombardeos y numerosos muertos. Sin embargo nunca hubo una declaración de guerra de los países involucrados. Todo obedecía al intento compulsivo de cobrar una deuda, la obligación que había aceptado Venezuela por la instalación de ferrocarriles en su territorio a favor de Italia, Inglaterra y Alemania.

Argentina era la voz de América Latina:

En ese momento la República Argentina era la potencia con poder suficiente en América del Sur y en el resto de América Latina. Por eso, Luis María Drago, canciller argentino, no perdió tiempo y emitió un pronunciamiento histórico que hoy se estudia en todas las facultades de Derecho del mundo en Derecho internacional Público: la "Doctrina Drago" que destaca la prohibición de intervenir en otros países, poniendo especial énfasis en que no es aceptable en derecho internacional utilizar la fuerza o las armas para cobrar deudas de los estados. Años después y con la creación de la Organización de Naciones Unidas en 1945, se plasmaría dentro de la Carta de las Naciones Unidas, constituyendo entonces derecho internacional público obligatorio para los países signatarios, que representaron entonces prácticamente todo el mundo.

¿Cómo empezó todo?

Como decíamos, Venezuela quiso tener ferrocarriles y la oferta de Inglaterra, Italia y Alemania fue aceptada. Mientras empresas de los países europeos llevaban a cabo las inversiones y puesta en marcha del servicio, Venezuela reconocía un siete por ciento anual para recuperar la inversión, bajo la forma de cobro de pasajes y emolumentos de carga. Pero los pasajeros y la carga no eran tan importantes por lo que el siete por ciento de la inversión no se alcanzaba y el país sudamericano ofreció pagar el remanente.
Poco a poco se fue acumulando una deuda que hizo imposible pagar capital y luego incluso capital o intereses. El presidente de Venezuela, Cipriano Castro decretó una moratoria de la deuda nacional interna y externa y ordenó la 'revisión técnica' de las deudas contraídas durante ewsu administración, lo cual implicaba no pagar nada hasta tanto dicha revisión técnica no fuera satisfecha.

"Diplomacia de las cañoneras"

Además, Castro suspendió por un periodo indefinido la amortización de las deudas que habían sido adquiridas por Venezuela antes de que él asumiera la presidencia.
Entonces Inglaterra, Italia y Alemania desplegaron su flota creando el concepto de 'diplomacia de cañoneras'
que consiste en el hecho de que potencias imperialistas europeas ejecutaban acciones de guerra navales, como por ejemplo bombardear costas y puertos con la artillería de los buques de guerra, contra naciones atrasadas con el fin de obligar a los países atacados a cancelar deudas contraídas con sectores privados de esas mismas potencias, mezclando negocios privados con intereses públicos.

Drago comienza a entrar en la Historia:

En su correspondencia del día 29 de diciembre de 1902, el canciller argentino Luis María Drago afirmó que se sentía alarmado "al saber que la falta de pago de los servicios de la deuda pública de Venezuela se indica como una de las causas determinantes del apresamiento de su flota, del bombardeo de uno de sus puertos y del bloqueo de guerra rigurosamente establecido para sus costas".
Para Drago había peligro de recolonización de América:
"Si estos procedimientos fueran definitivamente adoptados, establecerían un precedente peligroso para la seguridad y la paz de las naciones de esta parte de América".
Incluso: "el cobro compulsivo e inmediato, en un momento dado, por medio de la fuerza, no traería otra cosa que la ruina de las naciones más débiles".

Drago notifica a Estados Unidos de América:

Luis María Drago le expresó abiertamente al gobierno estadounidense su rechazo a la intervención militar de potencias extranjeras en Venezuela para cobrar deudas externas, condenando el uso de la fuerza y de la maquinaria de guerra para cobrar simples deudas.

El bloqueo termina y Venezuela respita:

Luego de recibir la misiva de Drago, el Presidente de los Estados Unidos de América, Theodore Roosevelt autorizó que el Departamento de Estado actúe como mediador en el conflicto y ofrezca la novísima 'Doctrina Drago' como explicación.
Italia, Inglaterra y Alemania debieron conformarse con que Venezuela reconozca la deuda y reinicie el pago, que al poco tiempo se fue diluyendo y enviaron las cañoneras y los soldados de regreso a Europa.
Venezuela pudo respirar y volver a la normalidad gracias al Canciller Argentino Luis María Drago.
Desde entonces, cientos de reclamos por deudas no terminaron en guerra, merced a la genial 'Doctrina Drago'. 

Permitida la reproducción con indicación de la fuente.

Consultora Internacional Javier Miglino y Asociados

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